QUE COSITA !!!!!!!!
Tan pequeñita, tan frágil, tan guapa, tan bien hecha.
ains, si es que se me cae la baba solo de verla.
Ha nacido nuestra hija, lo que nos hacia falta, la pieza que nos faltaba.
Y es que la naturaleza es una maravilla.
siglos y siglos de evolucion para llegar a esto, es increíble, que perfección, que cosa mas linda.
Aunque ya sabemos que luego cuando crezca hará lo que le de la gana y tirara por la borda tantas virtudes, como hacemos todos, vamos.
Pero ahora, ahora, me da igual.
Es mi hija, mi Maia, carne de mi carne, la que me mira con esos ojitos que aun no ven nada...
Santa inocencia, bendita sencillez, que poco a poco se va transformando, se va perdiendo.
Nosotros vamos a tratar, no de meterla en una burbuja ni mucho menos, pero vamos a tratar que sea lo que es, lo que a venido a ser, un diamante en bruto, que cuando se frote brille, pero que no se pierda entre los reflejos de los vidrios de la ciudad.
Ah, como es, solo tiene unos dias de vida y ya casi nos domina, nos absorbe, a un solo gritito suyo perdemos el culo, a ver que le pasa, que necesita, que quiere....
Primerizos somos todos alguna vez en la vida, y porque no decirlo, hay que vivirlo.
Vale la pena.
Las noches en vela, que ya las conocemos, el " porque llora ahora ", y descubrirlo, aliviarle el malestar, limpiarle la caquita......
ains, si es que estamos chochos con ella, perdemos el norte, es nuestra princesita.
¿ Y que tiene de malo eso, eh?
hay que disfrutarla, que para eso solo se nace una vez en la vida.
Y como cambian de un dia para el otro, es increíble.
Claro, comer y dormir, comer y dormir, pues tu me dirás, asi cualquiera....jeje
Y busca tu calor, y te da tanto cariño, que es para concederle todo lo pida y mas...
Brazitos, pues brazitos, que vamos ha hacer.
Que la estamos mal acostumbrando?
Pues a lo mejor, pero como vamos a dejarla llorar de esa manera, como no darle de comer cuando lo pide?
Ains si es lo que os digo, ya nos domina,y nosotros nos dejamos, un poquito solo, pero nos dejamos, ya habrá tiempo de rectificar.
Mi dulce, mi bomboncito, si está para comérsela de guapa que es......
Ains, tengo que dejaros que me derrito.
Gracias de antemano a todas/os los que me habéis seguido el embarazo y me habéis dado tantos ánimos y dedicado palabras tan dulces.
A vosotras/os también os quiero, pero solo un poquito eh?, que se lo tengo que dar todo a mi Maia. ( Y a su madre, que no veas como sufre una madre, que yo lo vi, que estuve en el parto...yo me hubiera ,...bueno, como dicen algunos, " si los hombres tuvieramos que dar a luz se extinguiría la humanidad de la tierra...)
Salud
LA PIEDRECILLA DE PAU
El niño se llamaba Pau, y era tan pobre que sus padres lo tuvieron que dejar con los abuelos mientras ellos iban a la capital a buscar trabajo.
Los abuelos le querían mucho, pero Pau se aburría con ellos y se pasaba todo el dia en lo alto de la montaña, jugando a cualquier cosa.Un dia se encontró una piedra muy pequeña, y quedó fascinado con ella, era tan pequeña y de unos colores tan bonitos que desde entonces no se separaba de ella.
Cada dia la llevaba en el bolsillo y cuando llegaba a la cima de la montaña se ponía a jugar de mil formas con ella.Un dia la piedrecilla se le escurrió de las manos y cayó montaña abajo.
Desesperado, Pau empezó a bajar la montaña, y como no sabia por donde había ido le preguntó al primer animal que vio:
-Buenos dias Paloma, me podrías decir si has visto una bolita caer montaña abajo?
Y la Paloma le contestó:
-Si que la he visto, pero yo ahora mismo tengo un problema muy grande y no puedo acompañarte a buscarla, una de mis hijitas se ha caído del nido y tengo que quedarme aquí para darle de comer hasta que pueda volar.
-Si quieres yo la cojo y la pongo otra vez en el nido- le dijo Pau
-De acuerdo, asi yo podré acompañarte a buscarla.
Y Pau así lo hizo, cogió a la pequeña cría de Paloma y se subió al árbol y la depositó con infinito cuidado en el nido.Entonces la paloma agradecida alzó el vuelo y cuando volvió con Pau le dijo:
- He visto un poco mas abajo, al lado del gran arbol a la Ardilla con ella, ve allí que ella la tiene.
Pau se despidió de ella y bajó corriendo, y cuando llegó a la altura del gran árbol le preguntó a la Ardilla:
-Ardilla, tienes tu mi piedrecilla?
- La tuve hace un rato, pensando que era comida, pues estoy muerta de hambre y por aquí no encuentro comida, asi que me deshice de ella.
-Y donde esta?-Si me ayudas a encontrar comida al otro lado de la montaña te lo diré.
Y Pau se fue corriendo a buscar algunos frutos secos al otro lado de la montaña.
Cuando volvió, le dio la comida y esperó contestación.
-La dejé caer hasta el río y creo que el Lagarto la tiene.
Asi que Pau rápidamente fue en busca del Lagarto.Tras mucho buscar, al final, después de horas, lo vio.
-Dime Lagarto, tienes tu mi piedrecilla?
-Dejame en paz pequeño humano, que me quitas el sol que me calienta.
-Por favor Lagarto si me dices donde tienes mi bolita, te cortaré las ramas de los arboles que te hacen sombra.
Firmado el acuerdo, y tras mucho trabajar, Pau supo que la piedra se la había llevado la Rana hasta el rio.-Cuando encontró a la rana, ya al dia siguiente, junto al río le dijo.
-Por favor Rana me das la piedrecilla que he perdido?
-Me la comí pensando que era una Mosca, y al tragarmela rápido la escupí...
-Pero donde esta? - le dijo Pau.
-Tu piedrecilla me hizo mucho daño al tragarmela, asi que no te lo diré a menos que me hagas un favor.
La Rana le pidió que la subiera hasta lo alto de un árbol, donde sabia que vivían los mosquitos, y tras haberlo hecho le dijo.
-Se la llevó un Salmón, hasta arriba del rio.
Cuando llegó allí y tras encontrar al Salmón, ya al dia siguiente, pues el camino era largo, este le dijo;
-Tu piedra me gustaba mucho pero la dejé caer al fondo del rio y creo que la corriente se la llevó.-Pero dime Salmón, donde puede estar?
-Supongo que se la habrá llevado.......no te lo digo, tu que me darás a cambio?
-Lo que pidas, por favor, dímelo.
-Quiero que protejas a mis crías mientras yo voy a buscar comida, y cuando vuelva te lo digo.
Asi lo hizo Pau., y tras muchos dias esperando al Salmón, al final este le dijo:
-Como has cumplido tu palabra te diré que la Serpiente de Agua, siempre tan coqueta se la habrá llevado hasta la orilla de la playa, allí a ella le gusta coleccionar tesoros....
Pau se fue corriendo hasta la orilla de la playa y cuando descubrió el escondite de la Serpiente de Agua le dijo.
-Dime mi querida Serpiente, donde has puesto mi bolita?
-Me gustaba tanto que al final de tanto coquetear con ella alguien me la quito.
-quien?
-No te lo diré gratis,
-Pues pide por esa boquita.
-quiero que me traigas un gran coco que siempre veo en lo alto de la palmera, y entonces te diré donde está.
El pobre Pau volvió a subirse a un árbol y tras coger el coco y darse lo le preguntó:
-Y ahora dime, donde está la piedrecilla que tanto trabajo me está dando encontrar?
-El Cangrejo Rojo me la quitó, y lo podrás encontrar al otro lado de la playa.
Hasta allí fue Pau, y tras verlo detrás de una roca le dijo;
-Cangrejo, si me das mi bolita haré lo que me pidas.
Pau empezaba a entender que todo tenia un precio en esta vida......
-De acuerdo. Como sabes yo solo puedo andar hacia atrás, asi que mi máxima ilusión es poder ver hacia donde voy, asi que si me llevas hasta lo alto de mi refugio te diré donde esta la bolita, asi yo podré saber por donde voy cada dia sin necesidad de irme girando cada rato.
Asi lo hizo Pau, y cuando el Cangrejo se dio por satisfecho le dijo.
-Tu piedrecilla la tiene la Almeja, cuando me canse de ella la deje caer al fondo del mar y ella se la tragó.
Pau buceo y buceó, y cuando divisó a la Almeja la cogió y la subió a la superficie del mar:
-Dime mi amiga Almeja, tienes tu mi piedrecilla?
-Ay, por fin, quitamela de dentro y te la daré, me la trague por casualidad y ahora la tengo dentro y me hace mucho daño, quitamela rapido, no la quiero para nada, y si lo haces haré lo que me pidas.
-No te preocupes, yo no quiero nada a cambio, solo quiero recuperar lo que es mio, pues me gusta mucho esa piedrecita, asi que si abres bien la boca la sacaré y no tendrás que darme nada, ya me doy por pagado recuperandola.
Cuando Pau recuperó su bolita, ésta aun era mas preciosa que cuando el la recordaba, pues la piedrecita de Pau se habia convertido en el interior de la Almeja, en una preciosa Perla.
Cuando regreso a casa de los abuelos, estos quedaron maravillados, y rapidamente llamaron a los padres pqra que volvieran al pueblo, pues su hijo y su nieto les habia convertido en hombres ricos.
Pau gracias a su esfuerzo, fue recompensado con una Perla de incalculabre valor, y asi sus padres nunca mas tuvieron que dejarle solo y tener que divertirse solo.
EXCLAVOS DEL BLOGCuando me siento exclavo
rompo las cadenas
y no escribo
leo
pero no escribo.
Cuando me siento exclavo
odio el internet
me siento a descansar
que es lo mejor
dejar que el aire
me renueve
sin pensar
sin accion.
Exclavo,
y no sabemos bien
su significado
el de obligacion
el de lealtad
el de sumision.
Cuando me siento exclavo
rompo mis propias limitaciones
mis estupideces
mi ingenuidad
de que no soy mas
que un simple
ser humano
con todo lo que eso conlleva
responsabilidad, si,
pero para disfrutar
de mi propia libertad.
EL BICHITO
El pez grande pasaba cada día por encima de la roca.
Allí, al otro lado del arrecife siempre encontraba comida.
El bichito encontró un buen refugio debajo de la roca.
Acababa de llegar a aquel sitio y se sentía seguro.
Tenia comida de sobras, pues la roca estaba llena de musgos y algas, que era lo que mas le gustaba.
El pez grande lo vio y fue hacia el para comérselo.El bichito enseguida se escondió y desde entonces tuvo miedo de salir.
- Por mucho que te escondas, bichito, te comeré. -Le dijo el pez grande.
- Ya lo veremos, a partir de ahora voy a estar con los ojos bien abiertos. -Le contesto el bichito.
Y así pasaron los dias, el pez grande rondaba la roca del bichito y el bichito cada vez que lo veía acercarse se escondía debajo de ella, siempre con los ojos bien abiertos para que no le sorprendiera, y en cuanto se sabia protegido los cerraba tan fuerte que no los volvía a abrir hasta que no estaba bien seguro que el pez grande se había marchado.
El Pez grande persistía en su intento de comerse al bichito cada dia, y viendo la imposibilidad que este ofrecía decidió usar una nueva táctica.
Cada vez que pasaba encima de la roca le decía al bichito:
- Por mucho que te escondas bichito, te comeré, y acto seguido daba una vuelta en circulo por encima del bichito y cogiendo una piedra cercana a la roca con la boca, la dejaba caer encima de esta, y le decía entonces:- Un dia de estos te quedaras sin escondite y entonces te comeré, tenlo por seguro.....
El bichito con los ojos bien cerrados sentía los golpes que hacían las piedras al caer, y temblando de miedo se decía que aunque se quedara sin escondrijo nunca le comería.Pasaron las semanas y el bichito cada vez se hacia mas grande, y entre eso y el cada vez mas malogrado escondite debajo de la piedra, hacían temer lo peor al bichito.
El Pez grande decidido a comerse al bichito, cada vez se sentía mas contento y ansiaba con derrocarle del lugar y poder por fin traginarselo.
Riendo le decía:
Por mucho que te escondas bichito te comeré cualquier dia, jajaja, ya te queda poco.
Y así fue.
En una de las sucesivas embestidas, las piedras consiguieron romper por fin la roca y el bichito se quedó al descubierto, con tal espanto que vio como el pez grande se acercaba con la boca abierta y sonriente, y le decía:-Ya te tengo bichito, ahora eres mio.
Uno cerró los ojos de golpe, incapaz de moverse del sitio que preso le había tenido durante tanto tiempo, y el otro cerrando la boca en torno a el, con esa sonrisa malvada que tienen los depredadores al conseguir su objetivo.
El resultado no pudo ser mas asombroso para los dos.
El bichito escuchó un fuerte chasquido y gritos de dolor de su adversario, y el Pez grande con los ojos desorbitados por la sorpresa y rabiando de dolor, vió como aquel bichito sin la protección de la roca, se había con el tiempo, creado un caparazón a su alrededor, tan duro que le había partido los dientes.
Incrédulo el pez grande se dio cuenta que el bichito se había convertido en almeja y que abriendo los ojos el bichito le decía:
Ahora tendrás que comer hierba y algas como yo, pez malo, y no creo que encuentres roca tan grande para protegerte de los peces que como tu, tenéis tan grandes dientes.
Gracias al miedo que me has hecho pasar me he creado mi propia casa poco a poco, y sin saber como, ahora se que ningún pez podrá comerme pues he aprendido a defenderme.
Soy libre por fin y ya jamas volveré a pasar miedo.
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EL PRÍNCIPE DE NEDETEK
La princesa vivía obsesionada con el príncipe de Nedetek.
Desde el día que lo conoció en aquella comida formal entre los reinos, quedó prendada de él.
Apuesto, joven, valiente y extremadamente varonil, fueron los atributos que enseguida hicieron mella en aquel corazón virgen de emociones, aquel corazón cuyo padre, tenia encerrado en lo alto de la torre principal del reino de Neibemama.Allí se consumía de amor por algún pretendiente, sin mas afición que tejer pañuelos de punto, y con la única distracción de aquella musiquita silbada por algún criado allá abajo, en los campos de cultivo.

Era la joya del reino, la ultima oportunidad de crear alianzas y volver a sentir el orgullo de ser el Rey que tanto respeto y temor habían infundado sus antecesores, tanto en la comarca ahora única posesión del reino, como en las vastas llanuras prolíficas de riquezas que abundaban en las posesiones del malvado Rey de Nedetek.
Guerras de antaño habían sido clave para la desestructuracion del Reinado, y el Rey de Neibemama estaba preocupado por la sucesión de su trono, en manos de la sutil y bella princesa, y no estaba dispuesto a ofrecerla a cualquiera que pidiera su mano, sino mas bien a algún príncipe rico y lleno de poder, y ese no podía ser otro que el de Nedetek.
Con gran discreción aventuró la comida entre reinos, como parte de la buena disposicion que tenían ambos y para limar alianzas futuras de cooperación.
Sentados frente a frente, los príncipes se miraban con deseo, uno con aquel aire de soberbia de saber que puede poseer a quien desee y la otra con aquella mirada infantil de inocencia, pero a la vez un tanto picara, como diciendo comeme..., a que esperas.Todo salió a pedir de boca, y cerradas las alianzas, después de la comida vino el baile y la fiesta.
Como era de esperar el príncipe de Nedetek sacó a bailar a la princesa de Neibemama, y mas que un flechazo, aquello fue una explosión de placer, y estando al tanto el príncipe de la soltería de ella, no tardó en los días sucesivos, de aprovechar cualquier oportunidad para ver a la sutil y bella damisela.
El rey no cabía de contento al ver la atracción que su hija había causado en el heredero real, y con gran algarabía, dejó que la princesa campara a sus anchas por palacio, seguro como estaba que su hija no iba a resistirse a los encantos del príncipe.
Una cosa no podía imaginarse el rey, y era que la princesa tenia unos arrebatos amorosos de lo mas sensuales, y pronto cuando se veían a solas por palacio, y antes del anuncio de la boda, ya habían consumado los placeres carnales, con gran regocijo del príncipe, que pronto se cansó de tanta facilidad, y con gran descontento de la princesa, pues veía como su príncipe la chuleaba como a una vulgar manceba.

La princesa quería casarse aun así, pues conocía los deseos de su padre, y la obstinación de este a ver consumado el matrimonio, pero no podía dejar de pensar en lo infeliz que seria en ese matrimonio.
En los ratos de sollozos le gustaba mirar por los ventanales y rincones de los jardines reales para escuchar aquella melodía que tan feliz le hacia tiempo atrás.
Pronto descubrió al mozo que la silbaba y tan bien la cantaba.
Aunque andrajoso, era galán, y sabedora de la imposibilidad de juntarse con la plebe, soñaba con que algún dia algún apuesto príncipe le cantara aquella melodía al oído.
El príncipe por su parte no dejaba de acudir a palacio, pues los presentes que siempre recibía del rey cuando visitaba a la princesa le hacían sentirse alagado y a su vez mas importante aun de lo que era.
Pronto concretaron las nupcias y el pregonero no tardó en invitar a todo el populacho al festín de bodas, con grandes alardes de grandeza.
Enterado el criado, no tardó en acercarse al pregonero y preguntarle con quien era el afortunado que la sutil y bella princesa, honrada por todos, iba a casarse.
No podía creerse que fuera el déspota y agresivo príncipe de Nedetek, y aquella noche comenzó una nueva tonada, tan triste como melancólica, que tenia preocupados a todos los miembros de su familia.
Pasaron los dias y el dia de la boda se acercaba, y la tonada del criado se hacia tan lastimera, que la princesa un dia se decidió ha conocerlo.
" como es mi criado que canta esta tonada tan lastimera? donde ha quedado las bellas canciones que cantabas antaño? "
y respondiole el criado con gran pesadumbrez:" Ay mi querida y amada princesa, no sabéis aun con quien os habéis prometido, acaso habéis olvidado las fúnebres guerras que acabaron con gran parte del populacho y con las tierras de su buen amado padre?
Desconcertada la princesa volvió a los aposentos reales y sopeso las duras palabras del mozo.
Aquello la trastornó de tal modo que cada vez que se veía a solas con el príncipe, auguraba males futuros, pues cierto era que el príncipe no paraba de menospreciarla y a la vez disfrutaba tanto con su padre cuando este le regalaba los presentes reales, que no podía por menos desconfiar de aquella futura boda.
Hablado el tema con sus consejeras, un dia decidió seguir al principe, disfrazada de plebeya hasta palacio, y poniendo oído a todo lo que hablaba el principe con sus fieles seguidores, no tardó en darse cuenta de lo que se proponía.

El muy desagradecido quería casarse con ella para conquistar el reino de Neibemama, arruinando a su padre y teniéndola a ella como criada, respondiendo asi a su prepotencia y ansias de triunfo, para demostrar a su padre que el también podia ser un buen conquistador.
Enterada de tan ruines planes, la princesa se lo comentó a su padre, que de tal bofetada que le dió, quedó claro que no se creia ni una palabra de todo cuanto le dijo, y la amenazó con devolverla a lo alto de la torre si no se casaba con el, pues el rey creia que su hija tenia miedo al matrimonio, nada mas.
Un dia antes de la boda escuchó que el criado volvia a cantar tan triste melodia, y acercandosele a el le comentó lo que sabia.El criado con gran pena no sabia que decir, y tras unos minutos pensando le dijo a la princesa que tenia un plan.
Este consistia en casarse con el como si no pasará nada, y en el momento del beso real y antes de que el principe urdiera tan malvados planes intentaria ella envenenarlo.
" Como? " dijo ella.
" Conozco una planta que una vez machacada y untada con miel se convierte en un poderosisimo veneno, y este brebaje se lo tendreis que administrar de boca a boca, el resultado será que el tragará la saliva vuestra con sabor a miel, y vos automaticamente se tendrá que enjuagar la boca con vino, y escupir rapidamente los restos de veneno"
La princesa sabia que su padre la iba a matar, o por lo menos la encerraria de por vida en lo alto de la torre, y no estaba dispuesta a pasar por algo asi nunca mas.
El humilde criado le dijo que el estaba dispuesto a partir con ella donde hiciera falta, con tal de que a ella no le pasara nada, y que estaria tan contento de poder estar con ella protegiendola que solo de pensarlo se puso a cantar la bella cancion.
La princesa no se lo pensó dos veces, sabedora que la fuga y el bienestar del reino estaban aseguradas, y la felicidad de ella por sentir aquella tonada tan cerca la colmaba de esperanzas.
El dia de la boda llegó.
Se untó los labios y lo besó.
Luego le escupió en la cara.
Y la sorpresa fue tal que nadie impidió a la princesa correr hacia los jardines reales, montar en un caballo y escaparse con el cantor.
El principe humillado volvió a palacio con la corte real, disgustados pero nada mas.
Al cabo de las horas murió en su lecho y nadie pudo nunca asegurar que fué envenenado.
No pasó nada con los reinos, que nada sabian de tan urdido desenlace.
Y los reyes de ambos palacios quedaron igual de extrañados.
Nunca mas volvieron a saber de los dos complices, aunque a veces por las noches se oia cantar allá a lo lejos una bella y conocida tonada, esta vez a duo.