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lunes, 23 de mayo de 2011

LAS DOS CARAS DE LA CREACIÓN

Cuando todo empezó, después del estallido, de la explosión, se creo el mundo que conocemos.
Con el, en el universo nuevo, resplandeciente de oscuridad, apareció la luz del sol, aquella estrella que por su proximidad a la tierra, ofrecía desinter
esadamente sus rayos solares al nuevo mundo en evolucion.
Todo cobro claridad durante el medio ciclo rotativo que la tierra daba alreded
or del sol.

El otro medio ciclo, las tinieblas se apoderaban de nuevo de la gran masa de piedra y agua que componian la tierra.
Durante el tiempo que duraron las reacciones quimicas, imprescindibles para crear la vida que hoy dia conocemos como tal, algo habitaba, volátil y sutil, las inmediaciones de la atmósfera nueva que se estaba formando.
Eran los espíritus, pero no de las personas, como hoy dia creemos qu
e son, esas nebulinas invisibles, esos entes que lo ven todo y en todas partes están, esas formas heterogeneas a las que llamamos almas.


Los espíritus que habitaban los primeros dias de la tierra, no eran de personas, ni mucho menos, estas aun no habían sido creadas por la evolucion de la vida, eran algo mas, eran los espíritus de las emociones, de los sentimientos , del bien y del mar en estado puro.
Tras mucho tiempo batallando entre ellos para hacerse con el control de
las nuevas formas de vida que estaban apareciendo en la tierra, solo dos llegaron a disputarse el control final de todas las cosas vivas de la gran piedra, del nuevo mundo, que gracias a unos factores de proximidad e intercambio de reacciones fisicas y quimicas, dan lugar a lo que hoy llamamos vida.

Estos dos espíritus, como no podía ser de otra manera,eran uno bueno y otro malo.
Como es bien sabido en todos los cuentos que se aprecien, el espíritu bueno conquisto el medio ciclo de luz de la tierra, y el malo el otro medio ciclo, el de la oscuridad.
El espiritu bueno, como tenia luz para trabajar, empezó a dar forma a la nueva vida emergente.
Todas las cosas en las que se fijaba y manipulaba y así dar consciencia a esa
vida que estaba naciendo, eran bonitas y agradables, de buenos sentimientos y de buenos propósitos, pues ya que tenia que entrar en la nueva vida, que menos que hacerlas buenas y con un propósito evidente, que fueran respetuosas con el medio con el que les había tocado vivir.


El espíritu malo, como apenas veía nada y solo disponía de la luz de las estrellas y de la luna para crear, todo lo que hacia por la nueva vida era deforme, feo y de pocos colores, no mas allá que el negro y el gris de las sombras.
Enfadado por esta situación, pronto empezó a estar disgustado y toda la vida
que tocaba para modificarla, le atribuyo condiciones negativas, autodestructivas, con el único fin de acabar de una vez por todas con el medio, como venganza por tener que trabajar en esas pésimas condiciones.
El resultado pronto quedo desvelado.

Por la tierra empezaban a poblarla seres de una hermosura inigualable y seres monstruosos que causaban daño allá por donde pisaban, por donde se establecían para vivir.
Fue inevitable la confrontación de ambos trabajos.
Las guerras entre seres vivos se sucedían en esas horas de la madrugada y el
atardecer, por donde coincidían unas pocas horas, antes de que cada grupo tomara disposicion de su parte del mundo.
Aquello era insostenible, y la evolucion biológica se vio claramente perjudicada, pues aquello no avanzaba de la forma adecuada.

Cansados de pelear, un dia se llamaron para hablar y buscar una solución al problema, que sin querer, se había producido.


Los dos espiritus se dispusieron a encontrar la mejor forma de llevar a cabo su trabajo, que no era otro que dar forma a la nueva vida que allí se estaba producien
do.
El espiritu bueno hablo de trabajar en equipo, y el malo de destruirlo todo y acabar de una vez con esa tontería que era la evolucion, pues el no podía evolucionar si no tenia luz para crear y dar forma a la vida durante sus horas nocturnas.
Aun asi llegaron a un acuerdo, y el espiritu malo accedió al trato.

El trato era que por cada forma de vida que tuvieran que crear, uno haría una parte y el otro la otra, asi que uno empezaría a dar forma a una vida y el otro la acabaria,intentando que las dos mitades se parecieran todo lo posible la una a la otra.
Asi pues, cuando uno creaba, el otro lo imitaba casi identicamente.
Empezaron por los primeros seres diminutos que habitan las aguas, y a partir de un eje central , uno de los espiritus, indistintamente, osea, primero uno y luego el otro, formaba una parte de la vida y el otro intentaba imitarla, quedando acabada cuando las dos mitades se unían.

Es por eso que todas las cosas vivas que hoy conocemos tienen dos partes, la buena y la mala, y a partir de un eje central, conforman un todo.
Obsérvese una hoja, un pez, una cara de animal,toda
s las cosas tienen dos caras, dos partes casi idénticas que forman la vida.
Esto a efectos visuales puede parecer curioso, y de hecho es asi en toda la vida que vive en la tierra, pero hay algo que no se ve, que no quedo del todo claro en el acuerdo que hicieron los dos espiritus, y es que aparte de las formas fisicas, tambien pusieron sus atributos a las nuevas vidas, osea el bueno puso toda la bondad y buen hacer en esa vida y el malo sus artes autodestructivas.


Ya no habían peleas entre los habitantes diurnos y nocturnos del mundo, pero los seres quedaron gravemente afectados por una polarizacion que cada forma de vida en su interior luchaba por abrirse paso, y es por eso que todas las formas vivas, incluidos nosotros las personas, llevamos una parte buena y otra mala en nuestra forma de actuar en la tierra.
Depende de cada uno y su lucha interior, para que se manifieste en un ser su lado mas oscuro o mas bondadoso.

Y aquí se acaba este cuento, con una inminente reunión entre los espíritus, un dia cualquiera aun no se ha decidido cuando sera, pero que seguro establecerán nuevas normas de conducta, pues se han dado cuenta que el trato que hicieron no funciona, viendo como estamos acabando con el mundo que nos ha tocado vivir.

martes, 11 de enero de 2011

LA ARAÑA

La araña vivía placidamente en su rincón.
Allí, con la destreza que dan los genes, tejió una bonita telaraña.
Estaba muy contenta con su trabajo, digno de las de su especie, resistente y segura, sensitiva y muy pegajosa, como tenia que ser.
Se aposentó en medio de ella y se dispuso a esperar a su presa.
Cualquier insecto serviría, que no fuera demasiado grande, claro.

La anterior telaraña se la habían destrozado unos saltamontes, menos mal que ya tenia capturado a un mosquito, y pudo saciar su hambre mientras construía la nueva.
Pasaron los días y por allí no caía ninguna presa.
Empezaba a tener hambre, pero no estaba dispuesta a abandonar su " casa ".
Sabia perfectamente que e
mpezar de cero en otro lugar era peligroso, y mas aun deambular sin rumbo fijo, seria el objetivo de otros depredadores, así que decidió esperar.

Un día, cuando ya estaba nerviosa por el poco trafico de insectos, escucho el murmullo del revolotear de unas alas.
Mas bien un par de alas, osea, debían ser dos insectos.
Se quedó muy quieta y agudizó sus sentidos, sobre todo el de la vista, y si, ahí estaban, dos moscas perfectas para saciar su apetito.
Incautas e inocentes revoloteaban alrededor de la telaraña, y una de ellas quedó enganchada.
Por experiencia, sabia que no d
ebía efectuar ningún movimiento, hasta que la pobre infeliz desfalleciera queriendo librarse, pues lo único que conseguía era quedar mas atrapada aun.
Justo en el momento que notara que la mosca no se moviera, debía envolverla en un capullo e ir comiéndosela poco a poco.
Así había sido siempre y así debía de ser por los tiempos de los tiempos.

La mosca capturada no paraba de moverse y agitarse y lo mas curioso era que la otra mosca, la que había venido con ella, no paraba de dar vueltas alrededor suyo.
Parecía como si se comunicaran entre ellas, y la araña no sabia que hacer.
Sabia que una moriría por inanición, y que la otra tendría que seguir su camino, ley de vida.
La preocupación de la araña vino cuando la mosca libre se acercó a ellas y observó muy de cerca la escena, y después de un rato analizando la situación, voló hacia otra parte, como si se hubieran despedido.

La mosca atrapada dejó de
moverse, hacia rato que le flaqueaban las fuerzas, así que la araña aprovechó el momento y empezó a envolverla, sin prisa pero sin pausa.
No sabia si empezar a comérsela ahora una parte, o esperar a que se muriera del todo.
Decidió esperar, sus genes le decían que podía ser peligroso empezar antes de tiempo, podría salir malherida y la casa destrozada.
De pronto sintió un golpe, y todo empezó a tambalearse.
Luego otro, y cuando decidió mirar lo que pasaba, se dio cuenta que un trozo de tela había quedado destrozada.
Sin saber muy bien como actuar, decidió arreglar el roto.

Pero otro golpe, esta vez muy cerca suyo, la hizo pararse en seco y mirar hacia arriba.
No podía creerselo, era la otra mosca que cargaba con piedras y palos entre las patas y los dejaba caer justo encima de su casa.
La rabia se apoderó de la araña, y enseñando los dientes gritó con todas sus fuerzas.
Pero la mosca atacaba y atacaba, y no había tiempo que perder.
Tenia que rehacer la telaraña y guardar segur
a la presa que ya tenia.
El esfuerzo extra de la araña pasaba factura, tenia que comer algo para recuperar fuerzas.
Pero no podía, pues la mosca constantemente hacia blanco y destrozaba alguna esquina de la casa.

Pensó en irse y dejar atrás la presa, buscar refugio y protegerse de los ataques, pero algo dentro de ella había empezado a hervir.
Una rabia que no conocía la hacia mas fuerte y persistía en arreglar la tela costara lo que costara.
Una simple mosca no iba a humillarla de esa manera.
Pero se equivocaba, dos blancos perfectos en las esquinas hizo caer la tela encima de ella y la presa, y mientras se afanaba en volver a construir la arquitectura de la casa, vio de frente a la mosca parada ante ella.
Con cara desafiante parecía querer decirle " suelta a mi amiga y te dejaré tranquila ".
Pero el odio que estaba acumulando la araña hacia ella, cegaba su comprensión.
Solo pensaba en comerse a la mosca y cazar a la otra, sin darse cuenta que las fuerzas le empezaban a fallar.


Estaba tan nerviosa, hambrienta y llena de odio, que no podía hilar los hilos de la tela bien, incluso había momentos que ni siquiera le salia el flujo de hilo de su interior.
Esto hacia que se cabreará mas la araña, y encendida de cólera volvió a enseñar los dientes.
Aprovechando el despiste, la mosca contraatacó, esta vez tiraba de lo alto con sus patas hierba verde, lo que hacia que la pegajosa tela se volviera mas vulnerable.
La hierba caía entre los huecos abiertos anteriormente, y mucho trozos empezaban a cubrir el capullo.

La estrategia de la mosca no pasó desapercibida para la araña, y mas enfurecida que nunca decidió salir del rincón para intentar llevarse el capullo fuera de la vista de su compañera.
Inútilmente trato de mover la presa pero sin éxito.
No tenia fuerzas casi para nada, y tropezando entre sus propias patas cayó al suelo de espaldas, justo para ver allá en lo alto a la mosca con una piedra entre sus patas.
La piedra cayó encima de la araña, que se revolcó de dolor, y cuando se enderezó para volver a enseñar los dientes, se dio cuenta que el capullo ya no estaba, metros mas hacia delante suyo, estaba la mosca desenvolviéndolo.

Derrotada la araña, echaba fuego por los ojos y la sangre empezaba a hervirle como nunca antes.
Algo dentro de ella estaba cambiando, ya le daba igual la presa y su casa, ahora solo quería vengarse de la otra mosca, quería morderla y comérsela viva, si fuera posible.
La mosca victoriosa, no satisfecha aun, se plantó delante de la araña y empezó ha hacerle gestos con las patas, realmente parecía que se burlara de ella.
La araña quería avanzar hacia ella pero se le doblaban las piernas, y el odio, ese odio profundo producto de la desesperacion y humillacion, le quemaba las entrañas.

En el suelo, exhausta, miraba la escena la araña.
La mosca presa, no tardó en recuperarse gracias a su amiga, y pronto desaparecieron de su vista.
La araña no se lo podía creer, tras un rato sufriendo como ninguna otra araña hubiera sufrido nunca, consiguió levantarse y hacercarse a su rincón.
Derrotada, no se vio con ánimos de volver a construir otra tela, solo cabía esperar su muerte.
Pero no podía quitarse de la cabeza a la mosca triunfadora.
Como la odiaba, solo pensar en ella, se le salían los dientes en postura desafiante.
Sabia que iba a morir, era cuestión de tiempo.
No tenia fuerzas para nada mas, y solo sentía rabia en su interior.

De pronto un insecto apareció ante ella.
Indefensa, fuera de su tela y cansada, solo podía observarlo.
Era un mosquito que distraidamente pasaba por allí.
La araña, paciente como todas las de su especie, se armó de valor, y cobrando nuevas fuerzas fruto de la esperanza, espero a que se acercará.
Ya no veía a un mosquito, veía la cara de la mosca.

Y cuando este se acercó un poco mas, la araña se le tiró encima, y abriendo la boca le mordió con sus dientes sujentadolo para inmovilizarlo, y sin saber lo que hacia se dobló sobre si misma y de lo mas profundo de su ser apareció un aguijón , que de un solo pinchazo mató al insecto.
El veneno del odio de la araña mató al mosquito.
El aguijón, que le surgió de las entrañas, era fruto de la rabia.
Y así, desde entonces, hay arañas que tienen veneno, y aguijones ocultos preparados para inyectartelo.
Seas quien seas, para muchas arañas no eres mas que una simple mosca, y el odio les hace crear constantemente su veneno.
Ten cuidado.

domingo, 4 de julio de 2010

LA PIEDRECILLA DE PAU

El niño se llamaba Pau, y era tan pobre que sus padres lo tuvieron que dejar con los abuelos mientras ellos iban a la capital a buscar trabajo.

Los abuelos le querían mucho, pero Pau se aburría con ellos y se pasaba todo el dia en lo alto de la montaña, jugando a cualquier cosa.


Un dia se encontró una piedra muy pequeña, y quedó fascinado con ella, era tan pequeña y de unos colores tan bonitos que desde entonces no se separaba de ella.

Cada dia la llevaba en el bolsillo y cuando llegaba a la cima de la montaña se ponía a jugar de mil formas con ella.

Un dia la piedrecilla se le escurrió de las manos y cayó montaña abajo.

Desesperado, Pau empezó a bajar la montaña, y como no sabia por donde había ido le preguntó al primer animal que vio:
-Buenos dias Paloma, me podrías decir si has visto una bolita caer montaña abajo?
Y la Paloma le contestó:
-Si que la he visto, pero yo ahora mismo tengo un problema muy grande y no puedo acompañarte a buscarla, una de mis hijitas se ha caído del nido y tengo
que quedarme aquí para darle de comer hasta que pueda volar.
-Si quieres yo la cojo y la pongo otra vez en el nido- le dijo Pau
-De acuerdo, asi yo podré acompañarte a buscarla.
Y Pau así lo hizo, cogió a la pequeña cría de Paloma y se subió al árbol y la deposit
ó con infinito cuidado en el nido.
Entonces la paloma agradecida alzó el vuelo y cuando volvió con Pau le dijo:
- He visto un poco mas abajo, al lado del gran arbol a la Ardilla con ella, ve allí que ella la tiene.

Pau se despidió de ella y bajó corriendo, y cuando llegó a la altura del gran árbol le preguntó a la Ardilla:
-Ardilla, tienes tu mi piedrecilla?
- La tuve hace un rato, pensando que era comida, pues estoy muerta de hambre y por aquí no encuentro comida, asi que me deshice de ella.
-Y donde esta?

-Si me ayudas a encontrar comida al otro lado de la montaña te lo diré.
Y Pau se fue corriendo a buscar algunos frutos secos al otro lado de la montaña.

Cuando volvió, le dio la comida y esperó contestación.
-La dejé caer hasta el río y creo que el Lagarto la tiene.

Asi que Pau rápidamente fue en busca del Lagarto.

Tras mucho buscar, al final, después de horas, lo vio.
-Dime Lagarto, tienes tu mi piedrecilla?
-Dejame en paz pequeño humano, que me quitas el sol que me calienta.
-Por favor Lagarto si me dices donde tienes mi bolita, te cortaré las ramas de los arboles que te hacen sombra.
Firmado el acuerdo, y tras mucho trabajar, Pau supo que la piedra se la había llevado la Rana hasta el rio.


-Cuando encontró a la rana, ya al dia siguiente, junto al río le dijo.
-Por favor Rana me das la piedrecilla que he perdido?
-Me la comí pensando que era una Mosca, y al tragarmela rápido la escupí...
-Pero donde esta? - le dijo Pau.
-Tu piedrecilla me hizo mucho daño al tragarmela, asi que no te lo diré a menos que me hagas un favor.
La Rana le pidió que la subiera hasta lo alto de un árbol, donde sabia que vivían los mosquitos, y tras haberlo hecho le dijo.
-Se la llevó un Salmón, hasta arriba del rio.

Cuando llegó allí y tras encontrar al Salmón, ya al dia siguiente, pues el camino era largo, este le dijo;
-Tu piedra me gustaba mucho pero la dejé caer al fondo del rio y creo
que la corriente se la llevó.
-Pero dime Salmón, donde puede estar?
-Supongo que se la habrá llevado.......no te lo digo, tu que me darás a cambio?
-Lo que pidas, por favor, dímelo.
-Quiero que protejas a mis crías mientras yo voy a buscar comida, y cuando vuelva te lo digo.
Asi lo hizo Pau., y tras muchos dias esperando al Salmón, al final este le dijo:

-Como has cumplido tu palabra te diré que la Serpiente de Agua, siempre tan coqueta se la habrá llevado hasta la orilla de la playa, allí a ella le gusta coleccionar tesoros....

Pau se fue corriendo hasta la orilla de la playa y cuando descubrió el escondite de la Serpiente de Agua le dijo.
-Dime mi querida Serpiente, donde has puesto mi bolita?
-Me gustaba tanto que al final de tanto coquetear con ella alguien me la quito.
-quien?
-No te lo diré gratis,
-Pues pide por esa boquita.
-quiero que me traigas un gran coco que siempre veo en lo alto de la palmera, y entonces te diré donde está.
El pobre Pau volvió a subirse a un árbol y tras coger el coco y darse lo le preguntó:
-Y ahora dime, donde está la piedrecilla que tanto trabajo me está dando enc
ontrar?
-El Cangrejo Rojo me la quitó, y lo podrás encontrar al otro lado de la playa.

Hasta allí fue Pau, y tras verlo detrás de una roca le dijo;
-Cangrejo, si me das mi bolita haré lo que me pidas.
Pau empezaba a entender que todo tenia un precio en esta vida......
-De acuerdo. Como sabes yo solo puedo andar hacia atrás, asi que mi máxima ilusión es poder ver hacia donde voy, asi que si me llevas hasta lo alto de mi refugio te diré donde esta la bolita, asi yo podré saber por donde voy cada dia sin necesidad de irme girando cada rato.
Asi lo hizo Pau, y cuando el Cangrejo se dio por satisfecho le dijo.
-Tu piedrecilla la tiene la Almeja, cuando me canse de ella la deje caer al fondo del mar y ella se la tragó.


Pau buceo y buceó, y cuando divisó a la Almeja la cogió y la subió a la superficie del mar:
-Dime mi amiga Almeja, tienes tu mi piedrecilla?
-Ay, por fin, quitamela de dentro y te la daré, me la trague por casualidad y ahora la tengo dentro y me hace mucho daño, quitamela rapido, no la quiero para nada, y si lo haces haré lo que me pidas.

-No te preocupes, yo no quiero nada a cambio, solo quiero recuperar lo que es mio, pues me gusta mucho esa piedrecita, asi que si abres bien la boca la sacaré y no tendrás que darme nada, ya me doy por pagado recuperandola.

Cuando Pau recuperó su bolita, ésta aun era mas preciosa que cuando el la recordaba, pues la piedrecita de Pau se habia convertido en el interior de la Almeja, en una preciosa Perla.
Cuando regreso a casa de los abuelos, estos quedaron maravillados, y rapidamente llamaron a los padres pqra que volvieran al pueblo, pues su hijo y su nieto les habia convertido en hombres ricos.
Pau gracias a su esfuerzo, fue recompensado con una Perla de incalculabre valor, y asi sus padres nunca mas tuvieron que dejarle solo y tener que divertirse solo.

martes, 25 de mayo de 2010

EL BICHITO

El pez grande pasaba cada día por encima de la roca.
Allí, al otro lado del arrecife siempre encontraba comida.
El bichito encontró un buen refugio debajo de la roca.
Acababa de llegar a aquel sitio y se sentía seguro.
Tenia comida de sobras, pues la roca estaba llena de musgos y algas, que era lo que mas le gustaba.
El pez grande lo vio y fue hacia el para comérselo.

El bichito enseguida se escondió y desde entonces tuvo miedo de salir.


- Por mucho que te escondas, bichito, te comeré. -Le dijo el pez grande.
- Ya lo veremos, a partir de ahora voy a estar con los ojos bien a
biertos. -Le contesto el bichito.

Y así pasaron los dias, el pez grande rondaba la roca del bichito y el bichito
cada vez que lo veía acercarse se escondía debajo de ella, siempre con los ojos bien abiertos para que no le sorprendiera, y en cuanto se sabia protegido los cerraba tan fuerte que no los volvía a abrir hasta que no estaba bien seguro que el pez grande se había marchado.

El Pez grande persistía en su intento de comerse al bichito cada dia, y viendo la imposibilidad que este ofrecía decidió usar una nueva táctica.
Cada vez que pasaba encima de la roca le decía al bichito:


- Por mucho que te escondas bichito, te comeré, y acto seguido daba una vuelta en circulo por encima del bichito y cogiendo una piedra cercana a la roca con la boca, la dejaba caer encima de esta, y le decía entonces:

- Un dia de estos te quedaras sin escondite y entonces te comeré, tenlo por seguro.....

El bichito con los ojos bien cerrados sentía los golpes que hacían las piedras al caer, y temblando de miedo se decía que aunque se quedara sin escondrijo nunca le comería.

Pasaron las semanas y el bichito cada vez se hacia mas grande, y entre eso y el cada vez mas malogrado escondite debajo de la piedra, hacían temer lo peor al bichito.

El Pez grande decidido a comerse al bichito, cada vez se sentía mas contento y ansiaba con derrocarle del lugar y poder por fin traginarselo.
Riendo le decía:
Por mucho que te escondas bichito te comeré cualquier dia, jajaja, ya te queda poco.
Y así fue.


En una de las sucesivas embestidas, las piedras consiguieron romper por fin la roca y el bichito se quedó al descubierto, con tal espanto que
vio como el pez grande se acercaba con la boca abierta y sonriente, y le decía:
-Ya te tengo bichito, ahora eres mio.

Uno cerró los ojos de golpe, incapaz de moverse del sitio que preso le había tenido durante tanto tiempo, y el otro cerrando la boca en torno a el, con esa sonrisa malvada que tienen los depredadores al conseguir su objetivo.
El resultado no pudo ser mas asombroso para los dos.


El bichito escuchó un fuerte chasquido y gritos de dolor de su adversario, y el Pez grande con los ojos desorbitados por la sorpresa y rabiando de dolor, vió como aquel bichito sin la protección de la roca, se había con el tiempo, creado un caparazón a su alrededor, tan duro que le había partido los dientes.


Incrédulo el pez grande se dio cuenta que el bichito se había convertido en almeja y que abriendo los ojos el bichito le decía:

Ahora tendrás que comer hierba y algas como yo, pez malo, y no creo que encuentres roca tan grande para protegerte de los peces que como tu, tenéis tan grandes dientes.
Gracias al miedo que me has hecho pasar me he creado mi propia casa poco a poco, y sin saber como, ahora se que ningún pez podrá comerme pues he aprendido a defenderme.

Soy libre por fin y ya jamas volveré a pasar miedo.

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EL PRÍNCIPE DE NEDETEK

La princesa vivía obsesionada con el príncipe de Nedetek.
Desde el día que lo conoció en aquella comida formal entre los reinos, quedó prendada de él.
Apuesto, joven, valiente y extremadamente varonil, fueron los atributos que
enseguida hicieron mella en aquel corazón virgen de emociones, aquel corazón cuyo padre, tenia encerrado en lo alto de la torre principal del reino de Neibemama.
Allí se consumía de amor por algún pretendiente, sin mas afición que tejer pañuelos de punto, y con la única distracción de aquella musiquita silbada por algún criado allá abajo, en los campos de cultivo.


Era la joya del reino, la ultima oportunidad de crear alianzas y volver a sentir el orgullo de ser el Rey que tanto respeto y temor habían infundado sus antecesores, tanto en la comarca ahora única posesión del reino, como en las vastas llanuras prolíficas de riquezas que abundaban en las posesiones del malvado Rey de Nedetek.
Guerras de antaño habían sido clave para la desestructuracion del Reinado, y el Rey de Neibemama estaba preocupado por la sucesión de su trono, en manos de la sutil y bella princesa, y no estaba dispuesto a ofrecerla a cualquiera que pidiera su mano, sino mas bien a algún príncipe rico y lleno de poder, y ese no podía ser otro que
el de Nedetek.

Con gran discreción aventuró la comida entre reinos, como parte de la buena disposicion que tenían ambos y para limar alianzas futuras de cooperación.
Sentados frente a frente, los príncipes se miraban con deseo, uno con aquel aire de soberbia de saber que puede poseer a quien desee y la otra con aquella mirada infantil de inocencia, pero a la vez un tanto picara, como diciendo comeme..., a que esperas.

Todo salió a pedir de boca, y cerradas las alianzas, después de la comida vino el baile y la fiesta.
Como era de esperar el príncipe de Nedetek sacó a bailar a la princesa de Neibemama, y mas que un flechazo, aquello fue una explosión de placer, y estando al tanto el
príncipe de la soltería de ella, no tardó en los días sucesivos, de aprovechar cualquier oportunidad para ver a la sutil y bella damisela.

El rey no cabía de contento al ver la atracción que su hija había causado en el heredero real, y con gran algarabía, dejó que la princesa campara a sus anchas por palacio, seguro como estaba que su hija no iba a resistirse a los encantos del príncipe.
Una cosa no podía imaginarse el rey, y era que la princesa tenia unos arrebatos amorosos de lo mas sensuales, y pronto cuando se veían a solas por palacio, y ant
es del anuncio de la boda, ya habían consumado los placeres carnales, con gran regocijo del príncipe, que pronto se cansó de tanta facilidad, y con gran descontento de la princesa, pues veía como su príncipe la chuleaba como a una vulgar manceba.


La princesa quería casarse aun así, pues conocía los deseos de su padre, y la obstinación de este a ver consumado el matrimonio, pero no podía dejar de pensar en lo infeliz que seria en ese matrimonio.
En los ratos de sollozos le gustaba mirar por los ventanales y rincones de los jardines reales para escuchar aquella melodía que tan feliz le hacia tiempo atrás.
Pronto descubrió al mozo que la silbaba y tan bien la cantaba.
Aunque andrajoso, era galán, y sabedora de la imposibilidad de juntarse con la plebe, soñaba con que algún dia algún apuesto príncipe le cantara aquella melodía al oído.

El príncipe por su parte no dejaba de acudir a palacio, pues los presentes que siempre recibía del rey cuando visitaba a la princesa le hacían sentirse alagado y a su vez mas importante aun de lo que era.
Pronto concretaron las nupcias y el pregonero no tardó en invitar a todo el populacho al festín de bodas, con grandes alardes de grandeza.
Enterado el criado, no tardó en acercarse al pregonero y preguntarle con quien era el afortunado que la sutil y bella princesa, honrada por todos, iba a casarse.
No podía creerse que fuera el déspota y agresivo príncipe de Nedetek, y aquella noche comenzó una nueva tonada, tan triste como melancólica, que tenia preocupados
a todos los miembros de su familia.

Pasaron los dias y el dia de la boda se acercaba, y la tonada del criado se hacia tan lastimera, que la princesa un dia se decidió ha conocerlo.
" como es mi criado que canta esta tonada tan lastimera? donde ha quedado las bellas canciones que cantabas antaño? "
y respondiole el criado con gran pesadumbrez:

" Ay mi querida y amada princesa, no sabéis aun con quien os habéis prometido, acaso habéis olvidado las fúnebres guerras que acabaron con gran parte del populacho y con las tierras de su buen amado padre?

Desconcertada la princesa volvió a los aposentos reales y sopeso las duras palabras del mozo.
Aquello la trastornó de tal modo que cada vez que se veía a solas con el príncipe,
auguraba males futuros, pues cierto era que el príncipe no paraba de menospreciarla y a la vez disfrutaba tanto con su padre cuando este le regalaba los presentes reales, que no podía por menos desconfiar de aquella futura boda.
Hablado el tema con sus consejeras, un dia decidió seguir al principe, disfrazada de plebeya hasta palacio, y poniendo oído a todo lo que hablaba el principe con sus fieles seguidores, no tardó en darse cuenta de lo que se proponía.



El muy desagradecido quería casarse con ella para conquistar el reino de Neibemama, arruinando a su padre y teniéndola a ella como criada, respondiendo asi a su prepotencia y ansias de triunfo, para demostrar a su padre que el también podia ser un buen conquistador.
Enterada de tan ruines planes, la princesa se lo comentó a su padre, que de tal bofetada que le dió, quedó claro que no se creia ni una palabra de todo cuanto le dijo, y la amenazó con devolverla a lo alto de la torre si no se casaba con el, pues el rey creia que su hija tenia miedo al matrimonio, nada mas.

Un dia antes de la boda escuchó que el criado volvia a cantar tan triste melodia, y acercandosele a el le comentó lo que sabia.

El criado con gran pena no sabia que decir, y tras unos minutos pensando le dijo a la princesa que tenia un plan.
Este consistia en casarse con el como si no pasará nada, y en el momento del beso real y antes de que el principe urdiera tan malvados planes intentaria ella envenenarlo.
" Como? " dijo ella.
" Conozco una planta que una vez machacada y untada con miel se convierte en un poderosisimo
veneno, y este brebaje se lo tendreis que administrar de boca a boca, el resultado será que el tragará la saliva vuestra con sabor a miel, y vos automaticamente se tendrá que enjuagar la boca con vino, y escupir rapidamente los restos de veneno"

La princesa sabia que su padre la iba a matar, o por lo menos la encerraria de por vida en lo alto de la torre, y no estaba dispuesta a pasar por algo asi nunca mas.
El humilde criado le dijo que el estaba dispuesto a partir con ella donde hiciera falta, con tal de que a ella no le pasara nada, y que estaria tan contento de poder estar con ella protegiendola que solo de pensarlo se puso a cantar la bella cancion.
La princesa no se lo pensó dos veces, sabedora que la fuga y el bienestar del reino estaban aseguradas, y la felicidad de ella por sentir aquella tonada tan cerca la colmaba de esperanzas.

El dia de la boda llegó.
Se untó los labios y lo besó.
Luego le escupió en la cara.
Y la sorpresa fue tal que nadie impidió a la princesa correr hacia los jardines reales, montar en un caballo y escaparse con el cantor.
El principe humillado volvió a palacio con la corte real, disgustados pero nada mas.
Al cabo de las horas murió en su lecho y nadie pudo nunca asegurar que fué envenenado.
No pasó nada con los reinos, que nada sabian de tan urdido desenlace.
Y los reyes de ambos palacios quedaron igual de extrañados.
Nunca mas volvieron a saber de los dos complices, aunque a veces por las noches se oia cantar allá a lo lejos una bella y conocida tonada, esta vez a duo.

jueves, 13 de mayo de 2010

EL OLOR

El olor de la manzana verde, como no podía ser de otra forma, me quitó el dolor de cabeza.
Me preguntaba cómo era posible que los olores ayudaran al sistema inmunológico, cuando empezó a llover, y tras la ventana ráfagas de lluvia envolvían todo el paisaje, como un manto de agua, que a su vez también, se llevaba toda mi insatisfaccion
.


Allí, apoyado al borde del umbral no podía estar mas a gusto.
Me sentía bien, consciente de lo raro que podía llegar a ser.
Era como ir al contrario de la gente, a mi la lluvia me hacia sentir bien, con cada gota que caia se desprendían mis lamentos, mis frustraciones.

Tras el olor de la manzana que increíblemente había calmado definitiva
mente mi incipiente jaqueca, se abría ahora el olor a humedad, y por fin, a ratos, el de la hierba mojada, y mira que tenia lejos de casa el parque.

Volví a mi reflexion sobre los olores, y como estos podían afectar de una manera u otra al organismo, a cada persona, seguro, que de diferente manera.
Al entrar al comedor a dejar los restos de manzana me invadió el olor a tabaco que incrustado en las paredes del habitáculo, indiscriminadamente atacaba todos mis sentidos.

Como no había reparado en ello antes.
Con vitalidad nueva y lleno de esperanza cogí como el que no quiere la cosa mocho, cubo y trapos, limpia suelos y agua tibia con vinagre y me dispuse a hacer limpieza exhaustiva de mi casa.
Que asco de olores cotidianos, de asfalto, de tabaco, de contaminacion, de coc
hes.

Era como si la lluvia abriera grietas en mi mente, y desarrollara con vigor, mis glandulas olfativas.
Me gustaba la lluvia, lo limpiaba todo, con aquella fuerza primitiva, dejando a su paso cortinas de efluvios nuevos, de vida refulgente, vida nueva.
Todo lo malo y sucio desaparecía como por arte de magia.

Al acabar de limpiar el comedor me dirigía con paciencia a empezar el dor
mitorio, cuando un reflejo, fugaz, pero real, invadió mi campo visual.
Me veía a mi mismo tirado en la cama, encogido, sucio y fétido, arrullado entre sabanas malolientes.

Al primer parpadeo desapareció la visión, pero me di cuenta que ese extraño ser que estaba tumbado en mi propio lecho había sido yo.

Yo durante mucho tiempo, y así me veía, por mucho que ahora me encontrara
mejor.
Sin pensármelo dos veces me deshice de la ropa, de zapatos, de todo y en plena desnudez me dirigí hacia la puerta de la calle, y abriendo esta, alce los brazos al cielo y espere a que la lluvia me quitara todos los malos olores y pensamientos que tanto tiempo habían estado habitando mi ser.

sábado, 10 de abril de 2010

EL ESCRITOR

El escritor apagó la television y puso la radio.
También la apagó.
Hizo pedazos el periódico de la mañana.
Cortó el cable telefónico, ya no usaría mas Internet.
Desplegó el álbum de viejas fotos y lo volvió a guardar.
Puso encima de la mesa la hoja en blanco.

Afiló el lápiz.
Por unos instantes contempló el folio.
Lentamente se dirigió hacia la ventana, la abrió.
Miró hacia fuera y volvió a cerrarla.
Con delicadeza acarició el lápiz y sin pensárselo dos veces lo hizo.
Se lo clavó en medio del corazón, con todas sus fuerzas.
Gotas de sangre cayeron encima de la hoja.
Ya tenia la historia que buscaba.
Por fin había escrito su gran obra:

La historia de la humanidad.

jueves, 1 de abril de 2010

EXTREMA TENTACIÓN
Fue entonces cuando la vi.
Parecía difusa, incluso lejana, pero era mas accesible de lo que yo nunca hubiera imaginado.
Me enamoré al momento de ella, era tan atractiva....
Vestía un largo vestido, seguro que de ocasión, por lo menos para esta.......mi oportunidad.
Era un traje de actitud, de severidad, como a mi me gustan, sin falsos velos
, con seguridad.
Enseguida se veía la autenticidad, sin retales, sin visos, sin remiendos que
confundieran.
El color era precioso, parecía como si me hubiera enamorado de su indumentaria
mas que de ella.
Aun no nos conocíamos, pero al momento te das cuenta que sabes mucho de ella, mas aun que de ti.
Muy adentro sentí la complicidad, solo tenia que seguirla.....hasta donde fuera.
Me sonrió, y fue cuando le vi la cara, y yo estiré la mano......tenia que tocarla.

Era como un impulso, sin miedo al que dirán.
Y la seguí.
No se durante cuanto tiempo, pero eso no importaba, la cuestión es que estaba aquí, a mi lado.


Y me quería.
Yo lo notaba, me quería para ella sola, y yo estaba dispuesto a renunciar.....
Renunciar a todo, a mi vida, mi trabajo, mi piso.......mi mujer.
Era tan bella....
Y su mirada, hasta ahora no me había dado cuenta, penetrante, inquisitiva, audaz....tentadora.

Por un instante lo vi claro.
Hasta el infinito y mas allá........ mas allá de la vida.
La muerte.

Tan tentadora, con grandes esperanzas......a un mundo mejor, una vida mas completa.
Estando en el precipicio vi lo que escondía detrás de la espalda, pegada a su mano, como una extensión mas de su cuerpo....
La guadaña.
La guadaña mas afilada y mas larga que había visto en mi vida, y deslumbrante.

Por momentos me cegó.
Y ante mi pasaron las imagenes, esas que forman una vida entera.... tu vida.

Y me asusté.
Me asusté, de su calidez, de sus promesas......no podía ser todo tan magnifico, tan ficticio.
En un desliz me puse detrás de ella, y sin vacilar la empujé, como se empuja la basura hacia el container, sin fuerza pero con pretensión.....

Y la vi caer barranco abajo, el mismo donde me había conducido con falsas promesas.
Y esa mirada, incluso ahora que la veía desde lejos pude apreciar su confianza, su anhelo de llevarme con ella..... pero tendría que esperar.
A mi aun me quedan muchas cosas por hacer, por aprender, por disfrutar.
Ella en verdad lo comprendia, y por eso no me juzgó.

Simplemente me dijo adiós con la mano, la de la guadaña, como indicándome que ya nos veríamos, que tenia reservado un sitio para mi.....sino ahora mas adelante.
Y yo acepté la oferta, pero a su debido tiempo.
Entristecido me volví para casa, ausente, pensativo, en lo que podría haber
sido y no fue.
Pero al mismo tiempo recargado, con energías nuevas, tenia que afrontar mi compromiso.
Escaparme de la muerte significaba vivir.
Y eso es lo que estaba dispuesto ha hacer.

viernes, 15 de enero de 2010

VOLVER A SER

Encendió la televisión y no vio nada.
Puso la radio y se cansó de dar vueltas por el dial.
El periódico de la mañana no le dijo absolutamente nada.
Los amigos ya no estaban donde
siempre.
El camarero le puso su café y la clientela era indiferente.
La familia estaba lejos y el teléfono era muy frío.
La pareja se le fue por donde vino.
Caminar le gustaba, pero no por las mismas calles de siempre.
La ciudad era otra, se la habían cambiado.

El trafico, los coches, la contaminacion, el ruido, las luces, formaban un todo indestructible.
En el piso de al lado se oían risas, aun alguien conseguía ser feliz.
De pronto le dio por escribir, por dar un repaso a su vida.
Blanco, todo lo que se le ocurría, hasta donde era capaz de acordarse tenia ese color.
Rompió la punta del lápiz en un garabato.
Pensó en el ordenador, claro, como no había caído antes....

Busco al azar información, mas no sabia que quería.
Entró en vídeos caseros, cortos de humor, catástrofes graciosas.

Los labios no se curvaban, ni hacia arriba ni hacia abajo.
Intentó leer historias, ponerse en la piel de los demás.
Ni frío ni calor.

Desconectó Internet y rebuscó viejas fotos en un cajón.
Ahora si, lo estaba consiguiendo.
Una lágrima luchaba por salir, por bajar hasta la comisura, mostrar su sabor.
Aun reticente, se aferró a la nostalgia.
Poco a poco empezó a sentir.
El alrededor perdía fuerza, y el interior se alzaba a pasos acelera
dos.
Con esfuerzo miró hacia la calle, aun podía esperar un poco mas.
Se sirvió una copa, encendió un cigarrillo.
Se recostó en el sofá, con las fotos tiradas a los lados.
Cerró los ojos.

Había llegado el momento.
Notó como se tranquilizaba el organismo, como se desplomaba la realidad.
Se dejó caer a un lado, en posición fetal.
Y lloró, no como un niño, que lloran con fuerza, sino como un hombre, que lloran pausados.
Abrigó la paz y el sosiego, y dentro de él, se abrieron puertas, tanto tiempo cerradas.
Sabia de antemano que donde mejor estaba era en si mismo.
Aunque cada día al despertar se esforzara por ser mas sociable.
Las cicatrices se curan solas.
Nada del exterior tiene yodo suficiente para curarlas.

Cuanta ternura, cuanta hermosura subían y bajaban por su cuerpo.
Los recuerdos.

Los errores.
Sabia que no era sal lo que le estaba echando a la herida.

Comprendia perfectamente que las cosas se superan afrontándolas.
Miel, azúcar, chocolate.
Eso es lo que se estaba dando.
Un atracón, un festín de dulzor.
Lo había tenido todo, o eso creía.
Ahora le quedaba lo mas difícil, quedarse consigo mismo.
Blandito, como una nube de golosina, así se había quedado.
Lentamente se abrió paso entre las sabanas.
Los sueños vendrían a buscarle.

jueves, 31 de diciembre de 2009


EXTREMA SENSIBILIDAD

Se encerraba en su cuarto y no quería salir.
Nadie sabia que le pasaba, apenas contaba nada, y cuando lo hacia, todo eran medias tintas, migajas de historias que mas parecían inventadas que otra cosa.

No lo sabíamos, pero a solas lloraba.
Si lo hubiéramos sabido, tampoco hubiéramos hecho nada.
Su coraza, su caparazón, era impenetrable, invulnerable.


Ninguno de nosotros se atrevía a preguntarle, a investigar, sabíamos que seria en vano, y encima nos llevaríamos una ofensa, pelea asegurada.
Así que le dejábamos a su aire, si el no quiere participar, nadie le sonsacaría lo que llevaba dentro.
Es verdad que habían días de risas y alboroto, plena euforia en su personalidad, y como amigos que eramos le dejábamos
amplificar sus emociones, si hoy se encontraba bien, a nadie se le ocurría ponerlo del revés,
no eran muchas esas ocasiones,
pero realmente hemos de reconocer ahora que eran intensas, las echamos en falta, ahora que se ha casado y distanciado de nosotros.

Sabemos que hemos sido sus amigos, los mejores quizás que ha tenido, y que ahora no nos veamos nos afecta,
pero cuando tenemos noticias de el, nos quedamos tranquilos y en paz, pues sabemos que su sino se ha realizado, mal nos pese.
Siempre que hacíamos broma a el parecía que no le gustase, aunque nunca se iba
abiertamente de nosotros, si no que aguantaba el tipo estoicamente,
ahora lo entendemos, antes pensábamos que era un amargado y un paranoico, pero aun así seguía siendo nuestro amigo, y todo se comprende y se perdona,
en esa época de amistades adolescentes lo que imp
orta es el numero del núcleo, no su polaridad.
Claro que bien mirado las bromas eran pesadas, machistas y discriminatorias, pero cuales no?
Eramos jóvenes, por no decir pequeños, y la ignorancia reina en nuestra cabeza,
aun sabiendo que a esa edad ya nos estábamos comiendo el mundo y todo era tan sencillo como pararse a imaginar y soltar por la boca lo que cada uno quería ser.
A el siempre le costaba contestar a esto, y se salia con evasivas que nos dejaban a todos al borde de la carcajada,

pues no entendíamos como podía ser tan difícil lo que uno quería ser de mayor.
Ya se sabe, buen trabajo con mucho dinero, tía buena y hacer todo cuanto no nos dejaban hacer, osea, salir hasta el día siguiente sin tener que dar cuentas a nadie, gastando todo lo que pudiéramos y mas.

El siempre parecía que esta idea se la traía sin cuidado, claro, ahora sabemos.
En cambio le gustaba hablar del campo, de la naturaleza, de pasear y subir montañas y cuando eramos capaces de no echarnos a reír y esc
ucharlo atentamente,
se le veía muy concentrado y muy serio hablando de estas cosas,
a las que enseguida alguien cambiaba rápido de
conversacion, ya se sabe que de jóvenes somos incapaces de admirar la belleza ni que nos lo muestren ante nuestras narices a no ser que sea una buena tía.
Todos empezamos a tener novia, menos el, pero aun así seguíamos viéndonos, eramos, por así decirlo leales a la amistad, y entendíamos que con esa timidez y esa capacidad para no abrirse ante los demás, le iba a ser imposible encontrar pareja nunca.
Que equivocados estábamos, pero no lo sabíamos.
De ser era justo, aunque un poco irascible, y a la que nos metíamos con el enseguida se embrabucaba y no tardaba en soltar la mano, osea, a pegarnos una buena colleja como nos pasáramos con el.

Por eso enseguida comprendimos que era mejor dejarlo a su aire, cada uno es como es.
El día fatal llegó y de que manera.
Dejamos las salidas nocturnas por las parejas y la television y nuestro contacto entre amigos se limitaban a los vermuths de fin de semana y a esas cenas caseras que tan bien sabemos organizar.

Los trabajos ocupaban nuestro tiempo y para mal o para bien lo supimos aceptar.
Todos menos el.
Sin novia y sin trabajo, se pasaba los días cabizbajo y como ya hemos hablado, encerrado en su cuarto, y esto lo sabemos por sus padres, que cuando nos ven nos lo cuentan.
Ahora Manolo es policía, policía nacional, trabaja en el cuerpo de antidistu
rbios, los que van con la porra y el casco disuadiendo manifestaciones.
Vive cerca de la capital, en un pueblo de montaña muy bonito, el sitio donde nació su pareja, Andrés, panadero de profesión.

Ni siquiera nos invitó a la boda, quizás pensaba que nos íbamos a reír de el, o simplemente no asistir, la verdad que nos da igual, ahora entendemos la homosexualidad, no como antes, cuando eramos jóvenes, pero hay personas que eso no lo entienden, creen que uno no cambia nunca.
Seguimos siendo sus amigos, aunque el ya no quiera s
erlo, y ni siquiera el hecho de ser policía nos molesta, el sabrá.
Son sus padres los que no han conseguido superar el golpe, ellos que pensaban que su hijo era un hombre y les traería muchos hijos.
Sus padres, comunistas revolucionarios que combatieron la dictadura a base de panfletos y organizando manifestaciones.
Que cosas tiene la vida, se preguntan.

viernes, 17 de julio de 2009

Compañía y Soledad

COMPAÑÍA Y SOLEDAD

A Compañía le gustaba estar rodeada de gente, se sentía segura y se complacía de tener siempre a alguien cerca con quien poder hablar o simplemente compartir el silencio.

No había nada mejor para ella que levantarse por la mañana, todavía abrazada a la persona con la que había decidido estar, y saber, mas bien tener la certeza, de que ese sería un día que no iba a estar sola.

Hablar, tocarse, reírse, mirarse, compenetrarse, son tiempos verbales que formaban parte de su vida, no se hacia a la idea de que su paso por este mundo fuera de otra manera.

La alegría y el amor eran sus pilares, al igual que la sinceridad y la honestidad cubrían su casa y la dotaban de solidez, de sentido, de amparo.

Salir a conocer gente era el pan de cada dia y organizar citas para ir a pasear al campo eran cosas imprescindibles para sentirse realizada.

A todos acogía en su seno con amabilidad, pues le constaba que de ello dependía su subsistencia y se esforzaba por quedar bien con todos y dar muestras de agradecimiento ante cualquier sugerencia o consejo que le pudieran dar.

Era feliz y no comprendia como había personas que no pensaran o actuaran igual que ella.

Tenia claro que el mundo seria mucho mejor con mas gente como ella, no habrían tantas guerras ni se cometerían tantas injusticias como las que escuchaba con indignación por las noticias de los informativos.

Tenia tan claro la formula de la felicidad que no dudaba en comprometerse con organizaciones solidarias o cualquier otra forma de integridad social para pasarlo bien, siempre en contacto con mas personas...

Excepto, quizás...



Soledad era diferente y no por ello mas desgraciada que Compañía.

A Soledad le encantaba el silencio de su casa, los momentos cómplices que con ella misma tenia cuando dejaba volar su imaginación, y se convertía en miles de personajes alucinantes que poblaban el sinfín de la tierra, sin seguir estereotipos sociales marcados por la moda, o por los modales de la época.

Pasear por la orilla de la playa escuchando el sonido del mar, le sugerían mas iniciativas que estar rodeada de expertos en cualquier materia.

Le fascinaba conocerse a si misma, se daba cuenta que estaba en constante crecimiento y observar su interior, sus emociones la llenaban completamente.

Soledad sabia que la evolucion personal pasa por examinarse cada dia y saber verdaderamente lo que uno desea, lo que uno quiere, y esto es algo que mejor se hace a solas.

Cuando le venían a buscar sus amigas/os para salir por ahí o simplemente para interesarse por su estado de salud, a Soledad le parecía como una intrusión hacia su persona, no se lo tomaba a mal, al contrario, agradecía la cortesía de la gente, pero disuadía a sus amistades tan pronto como podía, para poder volver a estar de nuevo como a ella le gustaba, consigo misma.

Soledad era meticulosa y ordenada y siempre que podía lo tenia todo bajo control, como hemos visto, hasta a sus amigos, que los dejaba al margen de todas sus experiencias, ¿ como la iban a entender, ellos, siempre tan alocados y viviendo la vida loca ?

Mejor dejar las cosas como estaban, cada uno hace lo que quiere, total, ella no hacía daño a nadie y era feliz con su forma de manejarse la vida...

Excepto, quizás....



Un día Compañía y Soledad se encontraron.

Era una mañana de sol radiante y Soledad, como de costumbre, estaba sentada en un banco meditando y escuchando el murmullo a lo lejos de las olas de la playa, imaginando quien sabe que, y sobre que estaría pensando o fantaseando, cuando de pronto un grupo de gente se le acercó y le preguntó si quería participar en un juego de pelota al que necesitaban una persona mas para poder jugar.

Ensimismada, Soledad contestó por defecto que no, pero como los otros insistían que con cinco no podían jugar, al final acabó aceptando, un dia era un dia, se dijo, y total, no les conocía de nada, así que problablemente cuando acabaran no volvería a saber mas de ellos.

La pareja de juego, como no podía ser de otra manera en esta historia, fue Compañía, y la verdad es que lo pasaron todos genial, sobre todo Soledad, que hacia tiempo no se relacionaba con nadie.

Los amigos de Compañía jugaban tan bien en parejas, que de pronto un hombre se les acercó y les ofreció jugar en la liga del barrio, una competición que duraba unas semanas, pero que solo se jugaba en equipos de cuatro.

Estaba claro que Compañía y Soledad quedaban al margen, y el buen hacer de la primera, dio su visto bueno y no le importó, de momento, quedarse al margen y que sus compañeros disfrutaran.

Al día siguiente comenzó la competición y el equipo tuvo que trasladarse a otro barrio para enfrentarse al equipo anfitrión, de esta manera Compañía, después de tanto tiempo, se quedó sola.

Se levantó y no sabia que hacer, las palabras se le agolpaban en la boca, y no había nadie con quien hablar.

Sin darse cuenta ese día no se duchó, tampoco hizo la cama, tan desazonada como se encontraba, y con la casa por barrer, decidió darse un paseo para ver si encontraba alguna amistad por el parque, pero no fue así.

Ese día no había nadie conocido por la calle y no se encontraba con ánimos para entablar conversación con desconocidos, no es que estuviera disgustada, sencillamente se encontraba fuera de sitio, y esto es mucho pedir para alguien que siempre esta acompañado.

A lo lejos vio a Soledad sentada en el mismo banco que ayer y no dudó en acercarsele y entablar conversación, cosa que a Soledad no acabó por entusiasmarla, aunque si la animó al recordar lo bien que lo habían pasado la tarde anterior,

Soledad escuchaba cordialmente y Compañía no paraba de hablar de que sola se había quedado y de esto y de aquello, cosas que por lo demás, aburrían soberanamente a Soledad.

Cansada de aguantar tanta verborrea intrascendental para ella, Soledad tapándole la boca a Compañía, le dijo gestualmente que escuchara el sonido de la vida, que se llenara de emociones por unos instantes, que se mirara por dentro y Compañía extrañada, se complació al entender que sí, que aquello también era bueno, que realmente estar a solas con uno mismo no es tan malo como muchos nos quieren hacer entender.

Al cabo de unos minutos la sonrisa plena de las dos lo decía todo y con un soberbio esfuerzo, Soledad le aseguró que tenía ganas de volver a reunirse con sus amigos para poder jugar y divertirse de nuevo con todos ellos, cosa que Compañía agradeció desde lo mas hondo de su ser,

al igual que ella misma dijo que intentaría quedarse a veces a solas porque la experiencia bien vale la pena, que su desazón había desaparecido por completo y que por fin podía estar bien a solas consigo misma.

martes, 7 de julio de 2009

EL ESTADO DEL PATIO


Abres la puerta de casa y todo parece normal, los muebles de segunda mano o con mucha suerte los que compraste nuevos en la tienda de las oportunidades siguen en el mismo sitio, nada parece haber pasado.


El monstruo de tu casa parece seguir vivo y nada te hace pensar lo contrario.


Te sientas en el sofá en el sitio hundido de siempre a descansar, y parece que el tiempo no haya transcurrido, salvo por una mancha en el techo, al lado del cuarto trastero donde crees vislumbrar una gotera proveniente del altillo, donde está la escalera hacia la azotea.


Sabes que debes mirar de nuevo y no dejarla hacer, la humedad nunca te ha sentado bien.


Decides no moverte, ya iras luego, sabes que las inclemencias del tiempo son imprevisibles, pero hoy no había indicios de que fuera a llover, debe ser una bolsa de agua del ultimo chaparrón.


En el cuarto trastero está todo desordenado, por hacer, y entiendes que una cosa lleva a la otra y hoy estas muy cansado, como casi siempre en días laborales y no te apetece ponerte manos a la obra.


En cambio decides bajar al sótano a por una botella de vino, allí en los cimientos de la casa no te gusta estar, es todo muy sombrío y parece que solo estén a gusto las botellas de vino y las viejas herramientas, oxidadas de no hacer nada en tanto tiempo, sabes que están allí y la pereza te vence, pues comprendes que bajar es concienciarse de que algo hay que hacer, y urgentemente.


Esta vez decides hacer una excepción y bajaras, pero cuando llegas a la escalera que da paso al piso inferior, te das cuenta de que ha salido una grieta en medio de ésta y comprendes que es peligroso bajar, no sabes a que puede ser debida, pero mirando a un lado del pasillo ves una botella abierta junto a la ventana que da al patio de fuera, y te alegras de que esté medio llena y así no hacer la expedición arriesgada hacia las entrañas de tu casa.


La debiste dejar ayer ahí, sin darte cuenta, como tantas otras noches de desidia.


Mientras bebes miras hacia fuera y el estado en que se encuentra el patio te deja sin respiración, la cosa ya está pasando de castaño a oscuro y no puedes obviar cual es tu situación.


La dejadez a la que has sometido tu vida está acabando con tu hábitat, el único que tienes para vivir.


La suciedad se mezcla con el kaos del desorden, bolsas de residuos impregnan la charca, donde se pelean miles de insectos por un trozo de basura, incluso entre los de la misma especie.


Las plantas antes tan bonitas ahora se asfixian entre enredaderas, y la moho de las paredes te recuerda a una invasión bacteriana en todo orden, o haces algo o llamaras a una pandemia de virus toxico, enfermedades que por si solas se regeneran y se hacen fuerte ante cualquier tipo de producto de limpieza.


No recuerdas haber provocado tu solo todo este maremagnun, pero con la copa en la mano ya no sabes que pensar, das media vuelta con la impresión de que por enésima vez vas a volver a plantearte un plan de saneamiento individual, y decides volver a sentarte en el sillón para pensar por donde empezar a actuar, pero cuando abres la puerta trasera para entrar a la casa, esta se desploma sin sentido encima tuyo y te aplasta como a una vulgar cucaracha....


........................................................



Esta historia puede interpretarse como una parábola de la vida, del estado de nuestro mundo, donde el vino es la televisión y publicidad a la que estamos sometidos y adormecidos para aceptar todo cuanto hacen a nuestras espaldas o mas bien delante de nuestras narices y en cambio no darle la mas mínima importancia, nos hace confiar en que las riendas del mundo las llevan gente responsable que miran por todos nosotros y trabajan por asegurarnos un futuro feliz a todos.


Nada mas lejos de la realidad, pues la gotera del trastero que viene desde la azotea seria algo así como el cambio climático y lo mal que lo estamos haciendo con el medio ambiente.


El cuarto trastero es donde se acumulan todas las buenas intenciones que nunca ponemos en marcha y por eso nos da frío entrar en el, no vayamos a quedarnos helados ante tanta inactividad.


El sótano, o los cimientos de la casa, de nuestro mundo, ya tiene una grieta por donde se desequilibra todas nuestras acciones, haciéndonos ver que siguiendo este camino pronto no solo se derrumbara la puerta, sino toda la casa.


Vuelta al vino, o a la tele y a pasar de todo, que lo arreglen otros.


Pero cuando ves el patio de casa, lugar de relajación y goce, te das cuenta de todo lo que está pasando: guerras entre pueblos hermanos por el territorio, por las energías, por la comida, por el agua, no hay tregua que valga, la única opción que conocemos es la muerte del otro antes que la tuya.


Las plantas están asfixiadas por enredaderas, privandonos del oxigeno básico donde poder respirar sanamente, sin intoxicaciones ni enfermedades nuevas como las que están surgiendo repentinamente, tras años de investigación en laboratorios donde se busca el mayor beneficio al mas bajo coste para darnos donde entretener, donde comer de todo y a todas horas.


Los residuos tóxicos de las nucleares están por todas partes, bajo el subsuelo de los países subdesarrollados, o los que simplemente anhelan mas dinero por ofrecer sus terrenos a convertirse en cementerios de residuos, donde ya sabes que tardaran miles de años en descomponerse y no ser nocivos.


La charca es el mar, vertedero de la industria de nuestro tiempo, sin ningún reparo hacia los peces ni los humanos que las utilizamos.


Si alguna vez pensamos que esto iba a cambiar con la llegada del nuevo presidente de los EEUU, creo que aun debemos esperar mucho tiempo.


Obama apenas esta cambiando nada y está dejando hacer las mismas barbaridades que antes entre pueblos hermanos, o primos o que mas da.


Esta demostrado que nadie puede rendir cuentas a la soberanía de ningún país, y estos hacen lo que les place dentro de sus fronteras y mas allá, con el beneplácito de esta justicia mundial que aun no ha acabado de establecerse, pues la prueba está en como marchan las cosas, las injusticias que vemos a diario y nadie mueve un dedo por erradicarlas.

Este mundo se mueve por la codicia y por lo que de mas dinero y beneficios, y ante esto todo vale, seguirán construyendo indiscriminadamente jodiendo la naturaleza y seguirán acabando con los recursos del planeta para que muchos sigamos con este nivel de vida.